Los proyectos de integración con SAP tienen una curva de aprendizaje que no está en C# ni en los protocolos — está en el modelo de datos de SAP y en la forma en que cada cliente de SAP personaliza los objetos estándar para su operación particular.
Este proyecto requirió trabajo conjunto con los equipos funcionales de SAP del cliente para mapear exactamente qué objeto de SAP correspondía a cada operación del software de báscula, qué campos eran obligatorios, cuáles tenían validaciones de negocio y qué secuencia de llamadas garantizaba la consistencia transaccional. Ese trabajo de análisis — invisible en el código final — es lo que determina si una integración con ERP funciona en producción o genera excepciones que nadie sabe explicar.
La decisión de usar SOAP para transacciones y OData para consultas no fue arbitraria: SOAP ofrece contratos explícitos y manejo de errores estructurado para operaciones que deben confirmarse, mientras que OData da flexibilidad para consultas ad-hoc que los operadores de planta necesitan sin tener que definirlas todas en tiempo de diseño.